"Sé humilde y permanecerás integro". Inclinate y permanecerás erguido. Vaciate y seguirás pleno. Consumete y serás renovado.
El que tiene poco, recibirá. El que tiene mucho se turbará.
Por eso el sabio abraza la unidad y se convierte en modelo para el mundo.
No se exhibe, y por eso destaca.
No se afirma a sí mismo, y por eso brilla.
No se vanagloria, y por eso obtiene reconocimiento.
No da importancia a su persona, y por eso otros lo realzan.
Y por que no compite, nadie en el mundo puede competir con él.
Esta es la vía que conduce a la plenitud.
El orgullo del victorioso es el germen de su declive.

Tao Te King Lao-Tse




miércoles, 14 de abril de 2010

Baktún 13: Transformación de la Materia. Katún 260 (1992-2012)



Katun 19: 13 AHAU. Regente Planetario de Activación Galáctica; Plutón Solar.
Etapa 12. Ciclo LAMAT. Índice Armónico: 1864800, 1992 - 2012 D.C.
El Modelo Morfogenético Completa Auto-Transformación.


Como katún 260 de todo el gran ciclo, y como quincuagésimosegundo y último ciclo de activación galáctica, y también como el primer ciclo de dicha activación galáctica desde la iniciación de la filosofía científico-materialista en los años 1618-1638, este katún marca la transformación final y el trastrocamiento de todo el campo morfogenético. El surgimiento de tecnologías no materialistas, y ecológicamente armónicas, preparadas durante largo tiempo por pensadores como Tesla, Fuller y Russel, para complementar la nueva mediarquía descentralizada de la sociedad informática, y el entendimiento de la relación resonante entre los campos de fuerza psíquica y solar, y sus efectos en el entendimiento de la salud y la enfermedad, son las principales contribuciones iluminadoras de esta era.
La movilización global de fuerzas sociales para la desmilitarización y desindustrialización, aunque obstaculizadas por elementos reaccionarios, incluyendo el auge de China, sin embargo resultan exitosas en el momento en que se cierra el ciclo, en el año 2012 D.C. En este punto, el proceso de sincronización del Gran Ciclo completo alcanza nuevas cimas, y la globalización de la sociedad humana efectúa giros sin precedentes hacia la armonización galáctica.

El cierre del ciclo se caracteriza por un clima de festividad, una sincronización de formas míticas, y un tono de regeneración espiritual desconocido hasta ahora en la fase histórica. Señalado como el Retorno Maya, el Factor Maya proporciona el toque final, a medida que el planeta alcanza la articulación consciente de su cuerpo de luz, entrando así en su próxima etapa evolutiva, y asegurando de este modo el que la comunidad galáctica reciba un nuevo miembro.


0. 1. IMIX. Inclice Armónico: 18722000. 2012 D.C. 13.0.0.0.0
La Sincronización Galáctica - La Sincronización con el Más Allá.

El hablar de sincronización galáctica, o de sincronización con el más allá, es exceder toda fantasía y todos nuestros sueños más descabellados. ET, OVNIS, y “los hermanos del espacio”, no son entidades extrañas, sino emanaciones del ser mismo. Y el ser es, en su esencia, luz, energía radiante. De la luz hemos venido y a la luz regresaremos. Durante el tiempo en que hemos desplegado nuestro cuento histórico, hemos estado participando en el desarrollo de un ser mayor. Pero, por la misma naturaleza de la fase perteneciente al rayo de sincronización galáctica de 5.125 años/5.200 tun, en el que hemos estado involucrados, hemos perdido la visión de este hecho.
Girando en la fase cada vez más acelerada de los trece ciclos del rayo, nuestro planeta ha llegado a un estado avanzado de sincronización consciente, por parte de los elementos componentes. Esto ha sido realizado por las formas más complejas del ADN, provocando un salto artificial - la decadencia de la civilización - que en realidad sólo ha tenido una meta; y la aceleración y transformación de la materia. Este es el significado crítico del ciclo decimotercero, Baktún 12, que va desde el año 1618 al 2012 D.C.
Una vez que se logró esta transformación critica de la materia el 16 de julio de 1945, se pusieron en movimiento dos procesos básicos. El uno implicaba la exaltación del poder representado por el atrincheramiento del orden socio-industrial y global predominante; el otro implicaba la aceleración discordante del campo resonante del planeta, viniendo a terminar en un amplio espectro de efectos, que van desde el avistamiento de OVNIS y el psiquismo en aumento, hasta los movimientos de la placa tectónica y el terrorismo.

La razón de los violentos efectos subjetivos experimentados por la psiquis humana, radica en el impacto general de la radioactividad y de la contaminación electromagnética sobre la infraestructura del ADN, produciendo un aumento en el azar, y una entropía en el comportamiento. Pero esta respuesta del ADN, experimentada en la esfera humana como un comportamiento socialmente resquebrajado, y que incluye el aumento en la incidencia del cáncer y de enfermedades nuevas como el SIDA; en realidad sólo es un complemento de lo que está ocurriendo en el mayor organismo huésped: La Tierra.

El cuerpo resonante de la Tierra, la infraestructura vibratoria que literalmente mantiene unido el cuerpo sensitivo y perceptible de la Tierra, está en una condición de “fiebre” intensa llamada discordancia resonante. Recordando que los planetas funcionan como giróscopos que mantienen el modelo de frecuencia de sus órbitas particulares, vemos que los sucesos que han golpeado el medio ambiente desde 1945, realmente han puesto en movimiento una onda vibratoria discordante que afecta a todo el spin del planeta. Si no se detiene esta discordancia, entonces, al igual que una reacción nuclear incontrolada, el resultado final seria la formación de una oscilación en el spin, y un consiguiente despedazamiento de la forma planetaria. La Tierra se rompería en pequeños cuerpos parecidos al cinturón de asteroides.
Con el fin de arreglar la creciente discordancia de frecuencia, desde el núcleo cristalino de la Tierra salen ajustes de onda, hasta que se logre una nueva resonancia armónica con una frecuencia de resonancia ligeramente más alta, arreglando así la disonancia y estabilizando la Tierra con un nuevo nivel de resonancia. Si este nuevo nivel de resonancia puede ser alcanzado antes de que nuevos impactos destructivos le sean infligidos al campo planetario ya sea un aumento del dióxido de carbono, o la continuación de las pruebas nucleares entonces el planeta habrá cursado exitosamente el rayo de sincronización de 5.200 tun.


El Factor Maya
Jose Argüelles

viernes, 9 de abril de 2010

Planetas y Chakras



Cada planeta representa un arquetipo universal, una parte de la consciencia o de la totalidad del ser humano, cada planeta además es un Gran Ser Espiritual que está trabajando y evolucionando en otros planos más elevados de existencia, con su propia naturaleza y propósito dentro del Plan del Orden Cósmico y cada uno de ellos nutre y representa a cada uno de nuestro cuerpos energéticos a través de los chakras.





Sol: Es Kinich Ahau para los mayas, Ra para los egipcios o Apolo para los antiguos griegos. Es el Señor del Sol. Representa nuestra voluntad, nuestro sentido de identidad, nuestra energía Yang, también aquello que consideramos importante, aquello que nos ilumina. Se relaciona principalmente con Manipura chakra (plexo solar) por el calor, el fuego, la fuerza y el poder. Elemento Fuego.





Luna: Representa nuestros sentimientos y emociones, nuestras reacciones y respuestas, nuestra energía Yin, lo que nos acoge y protege y nuestra forma de sentirnos protegidos y proteger a los demás. Se relaciona muy estrechamente con Svadhistana chakra (bajo vientre). Elemento Agua





Mercurio: Es el dios Hermes, el mensajero de los dioses. Representa nuestro pensamiento, palabra y escrito, nuestra comunicación pero a través de nuestra mente racional y también nuestro aprendizaje. Se relaciona con Visuddhi chakra (garganta) por la comunicación e intercambio de conocimientos y experiencias. Aire-Tierra








Venus: Diosa Venus o Afrodita, la diosa del Amor. Representa nuestro amor y belleza, nuestro dar y compartir desde el corazón. Se relaciona con Svadhisthana chakra por la sensibilidad en las relaciones de pareja pero sobretodo con Anahata chakra (corazón) por el amor incondicional y el dar. Aire-Tierra






Marte: El dios Ares, dios de la guerra. Representa nuestra fuerza,
nuestro valor, es la energía principal para nuestra supervivencia y para afrontar los desafíos de nuestras vidas. Se relaciona muy estrechamente con Muladhara chakra (raíz) por la fuerza vital de supervivencia. Fuego








Júpiter: El dios Zeus, el gran benefactor. Representa nuestra capacidad de expansión, nuestra visión, nuestra fe y confianza así como nuestra sabiduría y riqueza interior. Se relaciona con Vishuddhi chakra por su capacidad creativa y expansiva y con Ajna chakra (tercer ojo) por el pensamiento holístico. Fuego








Saturno: El dios Cronos, el Maestro del Karma. Representa las limitaciones y estructuras de nuestra mente consciente, es el Guardian del Umbral, quien custodia la entrada al inconciente individual, también es el Padre del Tiempo, dando el aprendizaje de las cosas a través de la devuelta kármica ya que es el Señor del Karma, Saturno pone a cada uno cara a cara con las consecuencias de sus actos. Representa nuestros miedos y autocontrol pero también nuestra responsabilidad y disciplina. Se relaciona con Vishuddi chakra por las estructuras de la mente consciente y con Ajna chakra por la disciplina, responsabilidad y visión. Tierra





Urano: Es energía pura y primigenia, agua viva electrificada que nutre a todos nuestros centros. Representa nuestra necesidad de libertad e independencia, es nuestra energía creadora, innovadora y evolutiva, es nuestro insconciente individual, que para acceder a él hemos de manejar correctamente las energías de Saturno ya que es este el que custodia su umbral. Se relaciona con Vishuddhi chakra por la inspiración divina y con Sahasrara chakra (corona) por la transmisión de sabiduría y conocimientos superiores. Aire





Neptuno: Es el dios Poseidon, Señor de las profundidades del insconciente colectivo Representa al insconciente colectivo o el campo akásico, campo subcuántico donde están regristradas todas experiencias y sabidurias de la historia del hombre y de la vida desde sus comienzos. Representa nuestros sueños e ideales pero también nuestros velos e ilusiones. Se relaciona con Ajna chakra por la intuición y con Sahasrara chakra por la disolución de las formas y la vuelta a la unidad. Agua






Plutón: Dios Hades, Señor del averno, dios del reino de los muertos. Repesenta a la trayectoria evolutiva del Alma, es el principio natural de muerte y renacimiento, la transformación necesaria para un nuevo renacer, un renacer a una vida más plena y nuestra capacidad de profundizar y llegar a la esencia de las cosas. Plutón mata, pulveriza o elimina lo que no esta bien en nosotros, lo que esta fuera del Orden Cósmico. Se relaciona con Anahata chakra por ser el hogar del Alma y con Sahasrara chakra por ser donde muere la personalidad para reencontrarse con el Espíritu. Agua

Sistema Energético del Ser Humano


Los chakras o centros psico-energéticos son los vórtices o ruedas energéticas a través de los cuales interaccionamos energéticamente con el mundo y el universo, son las antenas de las que dispone el ser humano para absorber e irradiar las energías provenientes de la Tierra, los planetas y el cosmos en general, se distribuyen a lo largo del canal de luz (eje de la columna vertebral) que constituye la totalidad del ser humano y se encargan del funcionamiento óptimo y de la recarga e irradiación de cada uno de nuestros cuerpos, por ejemplo el chakra raiz o Muladhara chakra es el primer vórtice, esta en la base de la columna, absorbe la energía de la Tierra, Marte y Plutón y nutre y cubre las necesidades de nuestro cuerpo físico, el siguiente ascendiendo es Svadhistana chakra o chakra sexual, se nutre de la energía del agua y de la Luna e irradia a nuestro cuerpo etérico, Manipura chakra o chakra del plexo solar, nos conecta con el Sol y nutre al cuerpo vital o emocional, Anahata o chakra corazón absorbe de la energía de Venus e irradia el cuerpo astral, Vishudii chakra de Mercurio y Júpiter y nutre al cuerpo mental y así sucesivamente hasta nuestro duodécimo chakra o cuerpo energético (ya iremos viendo profundamente uno por uno), somos seres multidimensionales que existimos simultáneamente en trece planos de existencia o niveles de consciencia y tan solo somos conscientes de nuestro cuerpo físico y algo del mental y emocional.


Todos tenemos doce cuerpos energéticos, siete más conocidos, los siete chakras principales y cinco cuerpos superiores espirituales que constituyen el Yo Superior o Ser Superior que esta en contacto directo con la Fuente o Gran Espíritu (Hunab-ku, centro galáctico), es decir existe un canal de luz que nace del Sol Central de nuestra galaxia, atraviesa nuestro Ser Superior, entra por nuestro chakra corona o Sahasrara chakra recorriendo todo el Ser, saliendo por los pies y llegando a conectar con el corazón de la Tierra, a este canal le llaman kuxan suum los guardianes del tiempo mayas. Cada ser humano en potencia es un canal de luz que une el Cielo con la Tierra, pero debido a diversas causas que no son asunto ahora, el ser humano promedio no solo no es consciente de su naturaleza sino que vive unilateral, mecánica e inconscientemente en un solo plano.